¿Por qué no paramos de presionar ciertas situaciones para que ocurran como nosotros queremos?Es que no nos damos cuenta que lo que tenga que pasar pasará.
Somos seres que tropiezan dos veces en la misma piedra, y aún así ignoramos que si nos empeñamos en conseguir nuestros objetivos, estos no saldrán como queremos y tan solo un golpe de suerte sera el culpable de poner las cosas en su sitio.
Dejamos que todo fluya a su manera, y después esperaremos la recompensa por la espera merecida.
Un futuro incierto dentro de una corriente que siempre va en la misma dirección aunque nos empeñemos en desviar su curso.
Rebeca Castaño Valbuena



